viernes, 2 de mayo de 2008

Whitesnake - Good to be Bad -2008



El tan esperado regreso (por algunos, entre ellos por mi) de la serpiente blanca se ha hecho presente dejando una sensación agridulce en la boca. Metafóricamente Good to be bad es comparable a comerse un limón con dulce de leche. Esto se da por diversas razones, algo que se nota a la primer escuchada es que este whitesnake no es la misma maquina de canciones que lo fue a fines de los ’80. Pero a la vez es una nueva víbora, hecha a nueva, tuneada si se quiere, pero no recauchutada. En este disco confluye el nuevo sonido de la banda con algunos temas donde se notan el estilo marcado de David Coverdale. Las guitarras de Aldrich tienen una onda moderna pero se combinan con tintes ochentosos. Esto es una mezcla, que por momentos logra grandes temas, otros buenos y algunos que la mayoría olvidaremos.

El disco empieza con lo que creo que es lo mejor, un tema no tan ganchero, pero con un gran riff de guitarra y un Coverdale de la vieja época. El mismo lo dice, “son los mejores años de mi vida” es el estribillo de Best Years. No lo creo, pero se nota que está en un gran momento. Ciertas cosas hacen acordar a Come taste the Band de Purple.

Cosas que siempre encontraremos son las baladas y los temas que hablan de amor, en esto el Rey David no va a cambiar y creo que a sus fans tampoco le gustaría que cambie, en este caso trae una muy linda balada All i Want all i need. Canción que empieza tranquila y sube al estribillo, aunque nunca toma mucha fuerza. Y el mejor caso de temas que hablen del amor es All for love gran tema que parece sacado de 1987. Un riff pegajoso y un estribillo fácil y sumamente repetitivo son las claves del éxito siempre.

El resto del disco divaga entre temas de medio tiempo y otros bien rockeros, pero si algo es parejo en todo el disco es la performance de la guitarra líder de Doug Aldrich. Si alguien se luce en el disco es el sinceramente, y eso es difícil teniendo a tamaño cantante al lado. Pero sus composiciones los riff en cada tema y los solos son superlativos. Creo que Por fin coverdale encontró el sucesor adecuado a Sykes espero que esta formación dure bastante.

En síntesis, el disco es bueno, mejor capas de lo que se podía esperar, pero nos deja de quedarnos un sabor agrio al no encontrar temas como los de antaño y por encontrar un Coverdale menos jugado con los arreglos vocales cuidándose mucho. ¿Lo dulce? Las guitarras, excepcionales, por eso es que el disco es bueno.

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